sábado, 19 de marzo de 2011

Es el punto en el que caen las hadas y los minotauros regresan a sus cuevas despeluchados , el sueño es de metadona y no de estrellas, La gente come desperdicios por las calles hay grandes colas ante la puerta del párroco y de los bancos sale un hedor extraño, y no es a madera ni a pueblo . Donde está la tierra que pintaban donde esta lo que creyeron ver los ojos de los muertos que luchaban por algo verdadero, que vieron que coño vieron. Si los días sin dios son más cortos que los días con un dios eterno martilleándonos las sienes. Donde están las hojas de otoño y los abrazos.

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