sábado, 30 de abril de 2011

A veces abro un amplio horno de criaturas semidesnudas
Cazar globos, sueños metálicos entre portales
de barrios góticos.
Crecí torcida como las zarzas que echan raices en tierra no santa
Niños albinos llegan de paises áridos montados en carruajes
pergaminos, simbolos, campanarios verdes
Es fatua la luna
los planetas cambian de postura
Herraduras al miedo, harapos, tertulias,vino dulce
blanco, viejo.
Escupir desde el tejado mariposas para caer sobre tu cara
flores.

viernes, 29 de abril de 2011

miércoles, 27 de abril de 2011

Cuando me cubro los ojos
pequeño monumento al sueño
presionan bajo los parpados
niños con faldones dorados.
Abismo inmenso no me abraces
soy mortal, y puedes matarme.

sábado, 2 de abril de 2011

Tanta confusión de jazz, tacones, tanto puré de zara, Cañadio , las pirámides, el despeluchado Camden, Venecia en primavera, Somo en verano, tantas conversaciones, besos, hostias, tantos segundos eternos, condenas. Pies de roca como la luna o movimiento ligero de gato. A veces me veo cara de gilipollas mientras me disfrazo para ir al colegio y luego me crezco y ando hasta que estoy en el tejado. Dudo ya de todo, menos del amor. Creo sinceramente que somos prisioneros de ahí las neuras y patadas o el deseo de ser un esqueleto, de ahí el color rosa de los labios la braga faja y los barbitúricos, aun recordamos, a nuestro pesar que somos materia de astro, estrellas, que somos sueño y al sueño no se le esclaviza, estamos sujetos a horarios de lavadora, con la amenaza constante del destierro que duele más que los palos.
Al nacer nos entregaron a un verdugo no imaginado, real, nuestros padres nos entregaron a un verdugo, no imaginado, real, nuestros padres se convirtieron en ese verdugo, no imaginado, real y nos pusieron en la conciencia esta cárcel perpetua, del deber, y el servir, y el agradecer un sueldo a cambio de nuestra vida. Estamos encerrados en fantásticas ciudades con fantásticas vitrinas y maravillosas ventanas de persianas verdes, con vecinos que tosen y cagan y follan (poco), con la obligación de dar las gracias, ciegos, porque fuera esta el bosque lleno de flores gratuitas, Pero ya es tarde, somos prostitutas de cerebros y carne y piel.